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domingo, 6 de diciembre de 2015

Arde Caracas


       Bastón del Avila, hija de Bolívar, guardián de Chávez, 6 millones de habitantes del epicentro de una república que heredó el nombre del principal libertador de Sudamérica, Simón Bolívar. Caracas es la ciudad más inquietante dentro de los límites de la posibilidad.Y no me refiero con ello a la inseguridad por la que es conocida, sino al tipo de experiencia que ofrece su visita, que combina perfectamente una exaltación urbana constante y la calidez gratuita de sus gentes, el gran pueblo bolivariano. Porque sí, porque los ciudadanos allí se llaman bolivarianos con orgullo, porque se dirigen al vecino como "amigo revolucionario", porque pintan sus calles con palabra propias de la rebelión de Bolívar.

       A pesar de ser considerada por fuentes oficiales como la segunda ciudad más peligrosa del mundo, después de Ciudad Juárez en México, Caracas es de cerca diferente, con un aire nervioso, sí, pero que dista bastante de la histeria colectiva que te venden a la hora de decir que vienes a Caracas. Es cierto que se percibe un factor de inseguridad en algunas zonas como el centro, pero algo moderado, así que es hora de desmontar el mito: Caracas no es tan peligrosa como dicen. Teniendo en cuenta unas pequeñas precauciones, se puede perfectamente salir y hacer vida normal con tranquilidad.

        La capital de la grandiosa Venezuela es la ciudad del nervio, de las calles rodadas a tope ("a full" en español caraqueño), de los semáforos que nadie respeta, del motorista a punto de atropellarte en paso de cebra, del metro por encima de sus posibilidades en términos de peso admitido y el autobús que sale sin horario fijo, sólo cuando se llena de gente o cuando el conductor se cansó de esperar, con ventanas desvencijadas donde está escrito a mano el precio del boleto, un cascajo medio roto que a duras penas marcha y nadie reclama pagar.

       Dominada por el Parque Nacional El Ávila, una cadena montañosa situada a dos kilómetros por encima del nivel del mar y que circunda la ciudad, a la par de protegerla de las sorpresas climáticas por su cercanía al Mar Caribe, Caracas esta prácticamente aislada en mitad de un inmenso país, todo queda lejos, nada está al alcance. Canaima, la Gran Sabana, Ciudad Bolívar, grandes lugares del país que hay que llegar por tu cuenta, porque Venezuela no piensa en el turista, o lo que es lo mismo, está hecha para el venezolano. Es un ritmo de vida que no deja opción al visitante, o te adaptas, o quedas fuera.

       El forastero con fines vacacionales no existe, solo está el trabajador, el hombre de negocios, el político, el trapichero de turno y, sobre todo, el ciudadano venezolano, el bolivariano que se levanta a las 4 de la madrugada para hacer cola en el supermercado porque es su día de compra en el sistema de adquisición de bienes por cédula. El fenómeno de la cédula es una de las más crudas realidades en Venezuela, una especie de cartilla de racionamiento que restringe el libre mercado y que limita la obtención de alimentos básicos, productos de higiene y medicinas a una vez por semana. Arroz, carne, o una simple pastilla de jabón, esos productos que resultan hasta banales en Occidente, resultan un auténtico oasis soñado en el país, peleados a fuego por los traficantes creadores del Bachaqueo, el fenómeno económico que circula en los bajos fondos de la economía venezolana. El Bachaqueo consiste en la venta ilegal de los bienes racionalizados por el Gobierno a través de la cédula a precios que triplican el precio original. Una verdadera pesadilla que fomenta el mismo sistema bolivariano y del cual todo el mundo es partícipe, arrastrados por la necesidad.

       Las elecciones del 6 de diciembre han creado una atmósfera de tensión en el país, más si cabe. Maduro está debilitado y el revés de Cristina de Kitchner en Argentina ha alertado aún más al sector chavista reforzando las campañas preelectorales con eventos como Caracas Suena 2015 (festival musical en el centro de Caracas) y un férreo control de los medios de comunicación. En el canal de televisión estatal, la VTV Canal 8, donde antes aparecía el Comandante predicando el Bolivarismo sin tapujos, los nuevos seguidores de la causa de Chávez, realizan charlas interminables dirigiéndose a los fieles del Padre de la Patria con un lenguaje cercano y castizo como él hacía, como si del amigo del bar se tratara.

       La capital de Venezuela que amanece temprano, vive de día en un estado de agitación constante, es difícil recorrer tan largas distancias atrapados en un tráfico imposible para ganar, al fin y al cabo, una media de 10 mil bolívares al mes, unos 14 euros cambiados al valor del bolívar en el mercado negro. Un bolivar vale 0,001 céntimos de euro, donde unos pantalones cuestan 3000 bolívares (un tercio de sueldo mensual), un café desde 50 hasta 200 bolivares y un billete de avión a Europa 85.000 bolivares (7 años trabajados). Esta inflacion del 200%, la escasez de alimentos básicos y el control del gobierno chavista han creado una situación insostenible de la que los venezolanos son conscientes y luchan desde una oposición cada vez mas fuerte a la Republica Bolivariana. Y de noche, bien temprano también, a eso de las seis, Caracas cierra el telón, la inmensa ciudad iluminada por un sol viscoso desde las 6 de la mañana, se vuelve literalmente oscura por la tarde. El alumbrado público es tan deficiente que Caracas vive desde la puesta de sol en un estado de blackout, que hace aun mas misteriosa la terrible Caracas.

       Es la ciudad donde las urbanizaciones más pijas (Chacao, Las Mercedes, Chuao Miranda, Altamira), se podrían comparar con una modesta barriada de cualquier ciudad alemana.. En los distritos más afectados por la crisis político-económica del sistema, como el famoso Petare, acontecen casi la mayoría de los crímenes y actos delictivos por lo que es tristemente conocida Caracas. Es una gran urbe llena de contrastes, de altos edificios de concreto (cemento) con aceras abandonadas por el sistema de mantenimiento municipal, de las Blackberries de hace 5 temporadas, de la escasez de agua embotellada y café con leche. Un estilo de vida sin normas, que ha llevado a los ciudadanos a unos niveles de abertura mental por encima de países europeos. Su capacidad de sorprenderse se encuentra bastante mermada, este ritmo de vida enrevesado ha desarrollado el umbral de tolerancia hacia lo diferente. Después de estar luchando el difícil día a día de Caracas para ganar cuatro perras, no están para tonterías y superficialidades varias. En Venezuela van a lo que van.

        Y, a pesar de todo esto, Caracas, funciona, funciona también porque se ha acostumbrado a un tipo de supervivencia por muchos años ensañada, de gente resignada que sabe sacar provecho de la contingencia. Porque es la ciudad de un pueblo cercano y atento, del bolivariano humilde que te saluda con la mejor de sus sonrisas, del opositor que te cuenta a la primera de cambio el porqué de la resistencia a Nicolás Maduro, de un discípulo del pueblo de Chávez que te dice "Hi, welcome" al creer que eres norteamericana y luego piden perdón al comandante. Porque es de sobras conocida la animadversión del anterior líder de la Revolución Bolivariana a su país vecino. En los muros de los barrios céntricos de la ciudad aun rezan pintadas de rebeldes bolivarianos del tipo: "Yankees, go home!".

       Caracas es también la ciudad del español meloso, de frases como "¡Qué fino!" ("¡Qué chulo!, ¡qué guay!" en España), del famoso "Chévere", del "Dale, dale" ("Venga, vamos"), del "irse de rumba o rumbear ("irse de marcha") y sobre todo, de la expresión más graciosa que haya escuchado en nuestro santo idioma: el llamado "¡A la orden!", una especie de muletilla multiusos que sirve para mil cosas: dar las gracias, las "de nadas", despedirse, saludar, o simplemente rellenar el discurso. No sé cuantas veces puedes escuchar al día estas palabras que parecen sacadas de una llamada a filas de la Revolución Bolivariana. "A la orden" y todas sus variantes, "estoy a la orden", "a su orden", "estamos a la orden", se dejan oír por las calles de Caracas en boca de cualquiera, un niño pequeño, el vendedor del mercado o el interlocutor de una llamada telefónica. Una locución idiomática registrada ya en el Diccionario de la Real Academia Española y que no está lejos de ese matiz militar que comentaba:

- a la orden
1. loc. adj. Com. Dicho de un documento, como un cheque o un pagaré: Transferible por endoso.
2. loc. interj. U. como fórmula militar de acatamiento o saludo ante un superior.
3. expr. U. como fórmula de cortesía para ofrecerse a la disposición de otra persona.


       Y sobre todas las cosas, por encima de todo este escenario, Caracas es la ciudad de Hugo Chávez. Es el centro neurálgico del Bolivarismo exacerbado que literalmente adora a este hombre, al que no puedes dirigirte con esta palabra, "hombre", sino con títulos honoríficos como comandante, libertador o líder, en adelante. Hugo Chávez de hecho existe todavía en el día a ida de Venezuela, en sus calles, en los medios de comunicación, en la gente. Todos terminan hablando de él, todos terminan mencionándolo para bien o para mal. Los muros de tanto las zonas urbanos como limítrofes de Caracas están inundados de imágenes de Chávez, Chávez rebelde, de joven, Chávez majestuoso de mayor, Chávez guerrero en traje castrense y boina al estilo "Ché", Chávez entrañable abrazando a una anciana, estrechando a un niño necesitado, Chávez socialista junto a Simón Bolívar.

        Al lado de los grabados que evocan a los principales líderes del movimiento bolivariano asoma de vez en cuando la imagen del actual presidente de la República, Nicolás Maduro. Un honor que a mi parecer le viene grande. Maduro es simple y llanamente un ahijado de Chávez sin el carisma y el poderío dignos de personajes míticos como Hugo Chávez, ni qué decir Simón Bolívar. El presidente de Venezuela es un hombre mediano al que intentan poner al nivel de Chávez con tal de continuar con la causa bolivariana, y que no le llega al talón de sus zapatos. Un político mediocre que sube algunos puntos en directo gracias a alguna que otra ocurrencia divertida en sus mitines preelectorales del 6 de diciembre, pero que ni de broma puede llegar a alcanzar la categoría de los grandes próceres del socialismo sudamericano. Y sin embargo, consciente o inconscientemente, gran parte del pueblo bolivariano lo sigue a ciegas, como si de una reencarnación del espíritu de Chávez se tratara.


















Las calles de Caracas están llenas de palabras y
 estampas que ponen de manifiesto el clamor del pueblo a Chávez.














       La fiebre popular por Chávez ha anestesiado a las masas que, en una especie de confusión paranoide, se niega a creer que Hugo Chávez ha muerto. El mausoleo del comandante, donde descansan sus restos, es un auténtico lugar de culto religioso. Situado en lo alto de Caracas, por delante de los verdes del Ávila, el Cuartel de la Montaña o 4F está custodiado por una fuerte guardia miliciana las 24 horas, y en el interior, rodeando la tumba, 4 húsares hacen vigilia y realizan cambios de guardia cada 2 horas, como si hace unas horas hubiera muerto. De hecho, los milicianos que guían la visita, a la que hay que asistir cubierta como en cualquier otro templo religioso, se niegan a pronunciar las palabras "el día que Chávez murió", y las sustituyen por un "el día que nuestro padre se elevó" menos doloroso. En el mirador del 4F que asoma a la capital y domina toda sus imponentes vistas, arde una llama rebelde, solemne, también las 24 horas, quizá de las pocas luces que uno ve en las noches de Caracas.

Cartel electoral del Partido Socialista Unido  22 noviembre de 2015


       Chávez, ese presidente que no se calló cuando todo un monarca europeo lo mandó callar, que se dirigía a George Bush como Mister Danger, lanzándole burlas del tipo:  "Eres un ignorante, eres un burro, o para decírtelo en mi mal inglés, en mi bad english: you are a donkey Mr. Danger (…) Cobarde, asesino, genocida, eres un alcohólico mister Danger, eres de lo peor". En la Asamblea de la ONU del 2006, donde ambos mandatarios coincidieron declaró: “Ayer el diablo estuvo en este mismo lugar. Aquí huele a azufre todavía”. Hugo Chávez aparecía invencible frente a sus enemigos, expresando sus opiniones con una sólida seguridad en si mismo . Él tenía palabras para todos, para Angela Merkel ("Señora canciller de Alemania, se puede ir a... Y no voy a decir más porque es una mujer. Ella es de la derecha alemana, la misma que apoyó a Hitler y la misma que apoyó al fascismo"), la vicepresidenta Condolezza Rice (“Parece que ella sueña conmigo. Soy capaz de invitarla a una reunión para ver qué pasa conmigo. Dijo que estaba deprimida por Chávez, ¡ay papá! Que se olvide de mí. Yo no hago ese sacrificio por la patria, que lo haga otro”).  Palabras que a mi sinceramente me hacen reír, viniendo de quien vienen y, sobre todo, por las personas a las que van dirigidas. Estaba dispuesto a hacer todo, absolutamente todo por su pueblo venezolano, hasta dar la vida, todo menos tomarse un café con aquélla señora.

       Hugo Chávez comenzó a ganarse al pueblo en las declaraciones televisivas tras el intento fallido de golpe de Estado del 4 de febrero de 1992. En ellas pronunciaba unas palabras, "por ahora", que le acompañarían el resto de su vida como presidente de la República. Hasta entonces, tan sólo era un militar que lideraba el pronunciamiento militar contra el gobierno del Presidente Carlos Andrés Pérez:

"Compañeros, lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital. Es decir, nosotros acá en Caracas, no logramos controlar el poder. Ustedes lo hicieron muy bien por allá, pero ya es tiempo de evitar más derramamiento de sangre. Ya es tiempo de reflexionar y vendrán nuevas situaciones y el país tiene que enrumbarse defintivamente hacia un destino mejor. Así que oigan mi palabra. Oigan al Comandante Chávez quien les lanza este mensaje para que, por favor, reflexionen y depongan las armas porque ya, en verdad, los objetivos que nos hemos trazado a nivel nacional, es imposible que los logremos. Compañeros, oigan este mensaje solidario. Les agradezco su lealtad, les agradezco su valentía, su desprendimiento, y yo, ante el país y ante ustedes, asumo la responsabilidad de este Movimiento militar Bolivariano. Muchas gracias."

Hugo Chávez Frías, Rebelión Militar del 4 de febrero de 1992


       Sepulcro donde descansan los restos de Hugo Chávez,
dentro del Cuartel de la Montaña.





















       El "por ahora" de Chávez se convirtió en un lema al que harían alusión en reiteradas ocasiones como forma de ensalzar la revolución bolivariana y a su líder predilecto. En el corredor del 4F que conduce al atrio donde descansa la sepultura del presidente, a uno de sus lados, aparecen grabadas en los mármoles las declaraciones del 4 de febrero, y el célebre, "por ahora". En recordatorio de aquel discurso contra el neoliberalismo y el capitalismo, todos los 4 de febrero se conmemoraría el "Día de la Dignidad Nacional" en Venezuela.

       El 4 de octubre es otra fecha grabada a fuego en la historia del chavismo. El Comandante estaba muy enfermo y era el día de cierre de campaña. Caracas estaba entera echada a las calles. En 7 avenidas de la capital que alcanzaban un radio de más de 12 kilómetros, se congregaban miles apoyando la concentración del PSUV, el partido de Chávez. Llovía muchísimo y el agua entorpecía el poco espacio que quedaba entre los asistentes que vivían un estado de euforia. El pueblo bolivariano vivía un momento álgido y el fervor les hacía resistir cualquier condición, los heridos a causa de la avalancha y la tormenta quedaban atrapados en mitad del tumulto ardiente. Querían ver a Chávez, querían gritarle por ultima vez "¡Dios, Bolívar y Chávez!", y éste, aun sabiendo que salir y exponerse al diluvio sería crucial para su estado de salud, lo hizo. Él también sabía que podía ser la última vez y tenía que despedirse de su pueblo, nunca mejor dicho, y también, asegurar su descendencia política en la figura de Maduro. Si él daba el mensaje, cerraba mejor la puerta, el pueblo congregado haría lo que su Comandante dijera en ese momento. Chávez apareció bajo el furioso raudal de agua entonando el Himno Nacional, ante el estupor de la masa humana a punto de desvanecer:

"¡Viva la revolución, viva el socialismo, viva Venezuela libre, viva el siete de octubre, viva el pueblo venezolano, viva Bolívar, viva la juventud, viva la lluvia!...", dijo y efectivamente, volvió a convencer. El 7 de octubre de 2012, ganaba las elecciones presidenciales por cuarto mandato consecutivo para el período 2013-2019. Unos meses más tarde, el 5 de marzo, el eterno Comandante de la Patria murió. Y tal y como había planeado, aquel 4 de octubre, el día del diluvio histórico había amarrado bien sus cuerdas, las últimas, reafirmando su sucesión en la figura de su ahijado, así llamado por los chavistas, Nicolás Maduro. 




   Los simpatizantes de Nicolás Maduro llenaron la céntrica Plaza Simón
 Bolíva en un mitin del Presidente el 20 de Noviembre

















       Caracas no es una ciudad bonita, es como el "patito feo" de la preciosa Venezuela, y el garbanzo negro. Azarosa, exaltada, oscura, pero hospitalaria y generosa a la vez. No tiene bellezas arquitectónicas, elegantes monumentos, paisajes de ensueño. Pero ¿quién dijo que las ciudades más bellas son las que más tienen que gustan?. Caracas tiene una gran capacidad de ganarte, de envolverte en su aura surrealista y dejarte atrapada. No me crucé con Carlos Mata, no puede preguntarle si Cristal y él fueron eternamente felices, pero sí pude admirar, cada mañana, las vistas del balcón donde armaban las tragedias en Cristal, las vistas de Caracas, sus altos edificios de cemento y el Avila al fondo. Y es que Venezuela no es el país idílico de las telenovelas, o la crisis lo cambió o nunca lo fue. Y aunque reconozco que hubo alguna que otra situación complicada, me quedo con Caracas, me quedo con ella y sus cosas buenas, con sus avenidas sombrías, "a full", con sus túneles incruzables, con las miradas de Chávez en las fachadas, con las noches de rumba, y sobre todo, con el factor fortuito de sus paseos en los que, puede que se acerque alguien, de repente, con dudosas intenciones, puede que un coche te pase a un milímetro sin avisar, puede que el autobús salga dos horas más tarde de su horario oficial pero, ten por seguro que, de un momento a otro, en cuestión de segundos, alguien saldrá de una esquina para ayudarte y decirte aquéllo de: ¡A la orden!.









                     
       "No logré construir la torre de marfil                          que había soñado, por ahora"

                           Anónimo, en algún lugar de Caracas, algún día


sábado, 16 de noviembre de 2013

'Jeunes Volontiers', una asociación altruista en Togo

JVSI-Afrique (Jeunes  Volontaires pour la Solidarité Internationale) es una organización no gubernamental que desde hace unos años lleva realizando proyectos de educación y socialización en el país africano de Togo, en la zona intertropical situada al occidente del continente vecino. Miles de voluntarios llegados de varios países del mundo se han comprometido con la labor multidisciplinar de esta pequeña ONG participando in situ en las actividades organizadas por los fundadores togoleses en la capital, Lomé. Una ciudad de más de 600 mil habitantes en los que casi el 40% viven con poco más de un euro al día, formando parte de la llamada línea internacional de la pobreza o “One dollar countries”.

Los integrantes de la asociación, conscientes de la situación precaria de los togoleses y su población infantil, carente de los mínimos servicios educativos y sanitarios, decidieron poner en marcha esta obra de acción social para ayudar a aniquilar esta lacra que atenta contra uno de los Derechos Fundamentales proclamados por la Carta de las Naciones Unidas, el derecho a la Educación.

Se abrieron al mundo online bajo un dominio .org  con la esperanza de expandir su mensaje de ayuda al mundo exterior y transmitir su grandiosa intención a esta Aldea Global en la que vivimos gracias a las Nuevas Tecnologías. Y así fue. Poco a poco, adolescentes y jóvenes de tantos países fueron teniendo acceso a la información sobre la realidad de Togo y la creación de la JVSI, a través de la cual podrían involucrarse en un proyecto de solidaridad conjunta, que se extiende no sólo al país togolés sino a otros muchos del África subsahariana, como Benín, Ghana, Burkina-Fasso, Nigeria y Senegal.


Grupo de voluntarios en una visita a la selva intertropical deTogo, 
donde interactúan con el nuevo entorno.


Desde Jeunes Volontiers se llevan a cabo varios tipos de actividades enfocados al desarrollo personal y social de los colectivos desfavorecidos en África: apadrinamiento, alfabetización de las mujeres, apoyo escolar, lucha contra el paludismo y el SIDA, construcción de ambulatorios, bibliotecas municipales, escuelas, baños públicos, residencias de enfermos, etc. Los participantes tienen la opción de pasar una estancia de duración determinada (desde dos semanas hasta meses), pero algunos de ellos, tras regresar a sus países de origen  sensibilizados con la realidad que han vivido en tierras africanas, llevan más allá su compromiso y emprenden campañas de sensibilización social e información de la asociación en sus entornos locales a través de varias actividades como exposiciones, recolección de fondos de ayuda financiera o captación de futuros voluntarios, entre otras. 


Cualquier ayuda económica, presencial, de información o logística es bienvenida en Jeunes Volontiers, nada mejor que transmitir tus conocimientos en una misión humanitaria que supone para los que ya han colaborado activamente una experiencia personal y profesional muy positiva, gracias a la cual tienen la posibilidad de explorar otros mundos, vivir la interculturalidad y hasta aprender francés interactuando con los propios lugareños, al ser éste el idioma oficial de estos países africanos, aparte de sus lenguas locales y regionales.


Apadrinar, el acto necesario


Unos escasos euros nunca fueron mejor amortizados. Aquí no encontraría debate dialectico ni el propio Marx. Valor muy por debajo del resultado obtenido. El apadrinamiento de niños en edad escolar que sobreviven bajo condiciones vitales deficientes es un acto en el que con una pequeña aportación económica se consiguen resultados mayores, inversamente proporcional al propio valor material de la cantidad ofrecida. 

Jeunes Volontiers trabaja con especial insistencia en la concienciación de la población mundial a la hora de comprometerse con el apadrinamiento, una acción solidaria muy productiva. La duración es de cuatro años y con una cantidad mínima de 50 euros anuales se cubren los gastos totales del apadrinamiento escolar de un curso en un niño. En el casos de jóvenes adolescentes de 17 o 18 se realizan apadrinamientos de aprendizaje de 100 euros anuales, ya que se trata de jóvenes en situaciones conflictivas en donde la escolarización ya no es viable por lo que se opta a la formación en oficios manuales para que puedan crear sus propios talleres o empresas. En cualquiera de las dos opciones y como suele ser en estos casos, el padrino o madrina es puesto regularmente al corriente sobre la evolución del pequeño.

Niños callejeros saludan a Jeunes Volontiers.
Las líneas de acción del apadrinamiento en Jeunes Volontiers abarca tanto la escolarización, donde los escolares podrán adqurir las mínimas habilidades como aprender a leer y contar,  hasta la opción de acceder a una formación profesional, pasados los años de educación primaria. Además, son inmersos en actividades para saber relacionarse con el medio ambiente, tales como gestión del agua, plantación de árboles o reglas básicas de higiene y salud, conceptos totalmente desconocidos en muchos casos, teniendo en cuenta que se tratan de niños analfabetos y/o huérfanos que han sido privados de las primeras etapas de socialización en sus primeros años de vida.


Asegurando el acceso a la educación continua, se asegura una disminución de la delincuencia de jóvenes y el desarrollo de personas adultas independientes capaces de realizarse personalmente, y por tanto, en condiciones de tomar el relevo para continuar con el desarrollo y crecimiento de nuevas generaciones en sus poblados y naciones.


Jeunes Volontiers–Afrique, una organización  no gubernamental gestada desde las propias raíces de Togo o Republica Togolés, país rico en recursos minerales de unos 6,6 millones de habitantes. Gestada desde la pobreza y para la pobreza, en mitad de pantanos y manglares a un lado, la sabana, al otro. Entre hienas y rinocerontes a un lado, hienas y jirafas, al otro.





*Para más información contactar con la asociación desde la propia página web www.jvsi.org, o mediante email (info@jvsi.org / jeunes.vsi@hotmail.fr / jvsitogo@hotmail.com, a la atención de Alexis Kombaté).

martes, 10 de septiembre de 2013

Aceite de palma: un mal mayor

Todos hacemos uso de él con mucha frecuencia, aunque muchos no lo conocen. A otros les puede parecer familiar su nombre al haberlo escuchado de pasada o leído en los ingredientes de un envoltorio sin apenas prestarle atención, pero probablemente tan sólo una minoría conoce la realidad del llamado aceite de palma. Ocupa el primer lugar del volumen global en la producción de grasas de origen vegetal, con un total de 48 toneladas anuales, el 30% de la producción de óleos en el mundo, por delante de otros como el de soja, que se posiciona en segundo puesto. Este aceite se obtiene de la palma aceitera, más pequeña que la palmera normal, y su uso se expande a gran parte de los productos que consumimos o usamos a diario.

Esta circunstancia no dejaría de ser anecdótica si las consecuencias del consumo no implicaran los daños directos e indirectos que entraña. El boicot contra el aceite de palma se está convirtiendo en una de las causas más defendidas por los grupos ecologistas por las terribles consecuencias que su explotación y consumo producen.

Para obtener esta grasa vegetal, las multinacionales están explotando despiadadamente territorios de países asiáticos como Indonesia, Malasia, Papúa Nueva Guinea y tantos otros de África y América del Sur. Estas compañías lideran un mercado que recurre a procesos de manufactura políticamente incorrectos y reprochables en el siglo de la producción y el desarrollo sostenible: la devastación de bosques y selvas tropicales, y con ella, la de sus legítimos habitantes, los orangutanes. Esta especie de primates en peligro de extinción son literalmente quemados en incendios provocados por los propios lugareños, vendidos a la ley del dinero. Una autentica carnicería que no deja indiferente a los que la conocen.


Plantación de Palma de aceite.



Por si fuera poco, este aceite aparentemente inofensivo por su naturaleza vegetal, reúne otra desventaja a tener en cuenta: es una de las grasas vegetales más nocivas para la salud, debido a su alto contenido en grasas saturadas, que aumentan los niveles de colesterol LDL y triglicéridos. Más del 45% de su composición son ácidos grasos saturados, constituyendo un alimento perjudicial para pacientes con problemas cardiovasculares y de sobrepeso, así como un ingrediente no recomendable a adultos y niños a la hora de seguir una dieta saludable.

Sus aplicaciones en la industria de consumo diaria es muy amplia: alimentación (son las grasas vegetales añadidas en la mayoría de precongelados, bollería industrial, chocolates, helados, margarinas, etc.), higiene y cosmética (jabones, detergentes, cremas, etc.), piensos para alimentación animal e, incluso, materiales de combustión como las velas o el biodiesel.

La producción del aceite de palma está aumentando en los últimos años debido a su gran potencial productivo. Es el cultivo oleaginoso con más capacidad de rendimiento por hectárea sembrada. Los principales países fabricantes son Malasia, Indonesia, seguidos de Nueva Guinea, Costa de Marfil, y otras zonas de Sudamérica como Colombia,  Honduras,  Guatemala, Costa Rica y Brasil. Algunos de estos países como Malasia e Indonesia cuentan con la exportación del aceite como la principal fuente de ingresos en las rentas nacionales lo que ha determinado la política económica de sus gobiernos que se ven obligados a la aceptación de un sistema de producción poco sostenible y que acarrea la destrucción de sus bosques y animales.

Cada vez más voces se manifiestan en contra de la malignidad del cultivo masivo de palma aceitera. Ciertamente, la producción de bienes a gran escala resultado del mercado capitalista normalmente conlleva efectos colaterales perjudiciales para la salud de nuestro entorno y el medio natural que nos protege.

Sin embargo, hay una característica que la distingue de gran parte del resto de cultivos mayores: la manufactura a gran escala de este árbol en la región tropical está causando la matanza de miembros de un género animal en vías de extinción, los orangutanes. Frondosos campos y sus pobladores, que allí nacieron y desarrollan sus vidas son quemados brutalmente para poder instalar inmensos cultivos de palma aceitera, sin considerar la consecuencias nefastas que esta práctica provoca en el ecosistema de la zona y en el mantenimiento de una especie que lucha biológicamente por sobrevivir, ante el creciente  peligro de desaparición que acecha sobre ellos. Son victimas contabilizadas a miles, sin que a explotadores y explotados parezca importarles.

Estos daños en la naturaleza de la zona no están exentos de efectos secundarios en el ecosistema del planeta, como es sabido, la deforestación y las igniciones afectan gravemente al medio ambiente favoreciendo al fenómeno del calentamiento global de la Tierra.Los grupos ecologistas que luchan contra la producción y consumo de este aceite son cada vez más numerosos. Hasta 200 organizaciones y movimientos sociales de 41 países la han denunciado ya en una “Declaración Internacional”, sin que gobiernos y compañías involucradas se hayan hecho eco.

Algunas de las multinacionales que la utilizan como Nestlé, han realizado una campaña pública en la que expresan su compromiso ante el problema, anunciando que sólo participan en la producción sostenible de aceite de palma. Sin embargo, las asociaciones ecologistas como Greenpeace o Ecologistas en Acción lo tachan de un simple lavado de imagen, es decir, una estrategia de marketing corporativo, puesto que la plantación  y explotación de este árbol palmero de forma masiva en la selva tropical y un proceso de manufactura “amigo del Medio Ambiente” son incompatibles.




Aspecto del fruto de la Palma aceitera del que se extrae el aceite.


Especificar la clase de sustancia oleosa que se esconde bajo el término "aceites vegetales" no es obligatorio en ningún país, circunstancia que cambiará a principios de 2014 en la Unión Europea. Sin embargo, los rastros del aceite de palma son fácilmente reconocibles, hasta cierto punto. Muchas de las marcas que lo incluyen en sus ingredientes lo camuflan inteligentemente bajo la designación genérica antes mencionada,  “aceite vegetal”. Si nos paramos a pensar, nos daremos cuenta que las grasas vegetales efectivamente abarcan varias variedades: aceite oliva, de girasol, de semillas, de maíz, de coco o de colza. Una verdadera trampa en la que los consumidores suelen caer tras la saludable apariencia de un “aceite de origen vegetal”, sin tener conocimiento de que algunos de éstos, como el que aquí se cuestiona u otros como el de coco o colza,  pueden ser tan insalubres o más que las tan temidas grasas de origen animal.

Otras lo camuflan con pseudónimos que tienen en su etimológicamente la misma raíz, tales como ácido palmítico, palmitato, palmitol, aunque la lista se alarga si leemos la versión en inglés del envoltorio o contenedor  del producto, ya que las empresas que lo manufacturan a nivel mundial son en su mayoría holdings de origen estadounidense:

- Palm Kernel
- Palm Oil Kernel
- Palm Fruit Oil
- Palmate
- Palmitate
- Palm olein - Palm Stearine
- Palmitoyl oxostearamide
- Palmitoyl tetrapeptide-3
- Sodium Palm Kernelate
- Hyrated Palm Glycerides
- Cetyl Palmitate
- Octyl Palmitate
- Palmityl Alcohol 


El resto de firmas ha recurrido a una táctica más complicada, optando por emplear nomenclaturas que a simple vista es imposible reconocer, aunque igualmente indican la existencia de aceite de palma :    

Ejemplos de términos que indican que el producto contiene aceite de palma o derivados. Foto: SAY NO TO THE PALM OIL
Etiqueta de envase conteniendo derivados del aceite de palma
- Sodium Laureth Sulfate
- Sodium Lauryl Sulfate
- Sodium Dodecyl Sulphatev
- Glyceryl Stearate - Stearic Acid
- Elaeis Guineensis
- Steareth
- Sodium Kernelate
- Sodium Lauryl Lactylate/Sulphate
- Sodium Lauryl Sulfoacetate
- Hyrated Palm Glycerides
- Sodium Isostearoyl Lactylaye
- Cetyl Alcohol
- Cocoa butter equivalent (CBE)
- Cocoa butter substitute (CBS)




Grandes estrategias de grandes departamentos de marketing, que dentro de poco dejarán obligatoriamente de jugar sucio. Frente a todo esto, el conocimiento de este fenómeno por la población aumenta, y con él, la concienciación de unos consumidores hasta ahora inconscientes de una industria "mortífera" en la que nos veíamos partícipes por culpa de la desinformación.  


LAS MULTINACIONALES, PRINCIPALES FABRICANTES


Las corporaciones empresariales que explotan los cultivos y comercializan la industria de la palma de aceite nos son muy familiares. Firman los envases de un alto porcentaje de productos que lucen en los estantes de los supermercados españoles, y que seguro llenan gran parte de la bolsa de la compra cotidiana. Éstos son algunos de ellos: 

UNILEVER (Frigo, Knorr, Flora, Hellmans, Ben & Jerri’s, Dove, Pons, Timotei, Lux, Rexona, Axe,etc.). Dos billones de personas al día usan sus productos en todos los rincones del mundo.

 - NESTLÉ (Nescafé Nesquik, Cereales Nesquik, Fitness,Nestea, Chocapic, Crunch, KitKat, Smarties,Häagen-Dazs, Helados Nestlé, La Lechera, Buitoni, Maggi, Perrier, Cat Chow, Dog Chow, Friskies, Gourmet, Purina, etc.).

 - KRAFT (Oscar Mayer, El Caserío, Philadelphia, Lu, Milka, Cadbury. Fontaneda, Príncipe de Beckelard, Trident, Oreo, Chips Ahoi, Royal, etc.).

- PEPSICO (Pepsi-Cola, Seven-Up, Aquafina, Kas, Gatorade, Tropicana, Quaker Oats, Lay’s, Matutano, Ruffles, Doritos, Chetos, etc.).;- ;PEPSICO (Pepsi-Cola, Seven-Up, Aquafina, Kas, Gatorade, Tropicana, Quaker Oats, Lay’s, Matutano, Ruffles, Doritos, Chetos, etc.).

- L'OREAL (L’oreal, Garnier, Maybelline, Lâncome, Biotherm, Giorgio Armani, Ralph Lauren, Cacharel, Diesel, Vichy, The Body Shop, ect.).  uren, Cacharel, Diesel, Vichy, The Body Shop, ect.).

- KELLOGG'S, PROCTER AND GAMBLE (P&G), ;ELIZABETH ARDEN, etc. ,



Algunos de los productos que contienen aceite de palma.  


















EL ORANGUTÁN U HOMBRE DEL BOSQUE



El Orangután de Borneo y Sumatra (nombre completo que se explica por ser oriundos de esos países asiáticos) es la especie de primates más cercana al hombre. De un intelecto bastante desarrollado, es además un animal manso y afectuoso. Corpulentos, de largas extremidades y un pelo rojizo liso que los distingue de otros grandes simios como chimpancés o gorilas, tienen siempre dibujada una sonrisa amable en su rostro. La sonora palabra que los designa, Orang-Hutang, procede del malayo, lengua oficial de Malasia donde, junto con Indonesia, habitan la mayoría de ellos. Orang-Hutang u hombre de la selva, auténticos seres “semi-humanos” que gozan de la naturaleza y la vida familiar. 

Menos conocidos son por el su primer nombre, Pongo, tal y como un en sastre inglés prisionero en Angola en el siglo XVI decidió llamarlos cuando vi  “a un par de monstruos antropoides ”, siendo ésta la primera referencia histórica de este género de primates.

Les gusta dormir, y también la siesta, hasta un total de catorce horas diarias, son capaces de recolectar alimentos y manejar utensilios sofisticados para cocinar. Con sus largos brazos, recogen arbustos y ramas con los que hacen un nuevo nido cada noche donde duermen con sus crías, de las que no se separan en sus dos primeros años de vida.


Under threat ... orang-utans.
.


Madres orangutanas abrazando a sus retoños.


Estos hombres del bosque también se caracterizan por ser protectores para con sus iguales. "Adoptan" orangutanes abandonados al cautiverio cuando ya no resultan rentables en mercados negros que los comercializan. Muchos de ellos son raptados de sus familias para usarlos en espectáculos como circos o zoológicos donde son infelices, siendo el orangután uno de los animales más arborícolas, es decir, necesitan pasar todo su tiempo en la inmensidad de sus bosques.


Las hembras de su especie se encuentran con un destino aun más trágico: la trata de hembras “orangutanas” en burdeles, donde son exhibidas y hasta violadas por enfermos zoofílicos.

Por si fuera poco, su hábitat natural está siendo amenazado por la explotación de la industria de la palma de manos de la otra parte, el mundo occidental, por lo que la supervivencia de esta raza de simios presenta un mal pronóstico.




Orangután disfrutando de la naturaleza. Abajo a la
derecha, trabajando con las manos







Esta es la realidad. Nada peor que tener conocimiento de ella. A partir de ahora, tendremos que ser conscientes de lo que hacemos cuando compramos una simple bolsa de dulces, o unos fritos congelados, o repostamos biodiesel. Seremos partícipes de un drama de la naturaleza y de unos animales inofensivos y entrañables. Los animalistas que hacen de perros o gatos los reyes de sus casas habrán de saber que a unos miles de kilómetros existen otros que necesitan más aún la ayuda de una mano humana solidaria.

Animalistas que cuidan mascotas. Ecologistas que reciclan o viven bio. Activistas antisistema: no hay excusa para seguir colaborando en la masacre. Ya no. No sigas viendo una película de terror  basada en hechos reales. Adiós, aceite de palma.